jueves, mayo 28, 2020

Incidentes durante la llegada de Evo Morales a la marcha de las Madres de Plaza de Mayo

Insurgencia y Terrorismo Política

Plaza de Mayo. Hebe junto a Evo (Foto de Twitter @evoespueblo).

El expresidente boliviano Evo Morales, exiliado en Argentina, participó este jueves en Buenos Aires de la tradicional marcha de las Madres de Plaza de Mayo, que se vieron desbordadas por los centenares de personas que acudieron para ver al líder indígena.

Morales agradeció a las madres por “acompañar la lucha contra la dictadura en Bolivia”, mientras que la referente de dicha asociación de derechos humanos, Hebe de Bonafini, recordó que en el país andino hay en estos momentos “personas que desaparecen y personas asesinadas”.

Marcha accidentada

La ronda de las Madres de Plaza de Mayo de cada jueves, que suele celebrarse de manera pacífica y con varias vueltas a la Pirámide de Mayo, fue caótica en esta ocasión.

El invitado fue recibido como una estrella del rock, con seguridad privada y miembros de un sindicato argentino que formaban un cerco de protección que lo separaba de las decenas de seguidores agolpados para llegar hasta él.

Con dificultad, Morales llegó donde estaban De Bonafini y el resto de sus compañeras para empezar con la ronda habitual, pero cuando todavía no habían dado la primera vuelta completa a la plaza, y ante el agobio de la multitud, regresaron al punto de partida y dieron por finalizada la marcha.

Pedido de Evo

Morales se dirigió entonces a los presentes y realizó una breve declaración.

“Saben ustedes, sabe el mundo entero cómo algunos grupos fascistas, racistas, con violencia momentáneamente, terminan nuestro proceso de cambio”, indicó.

El exmandatario llegó a Argentina a mediados de diciembre como refugiado, tras renunciar forzosamente en noviembre al hacerse público un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) que afirmó que hubo fraude en las elecciones presidenciales de octubre, que Morales ganó en primera vuelta según los datos oficiales.

Morales, que primero viajó a México y después se estableció en Argentina acogido por el nuevo Ejecutivo peronista de Alberto Fernández, dijo que desde Argentina lucha por “la revolución democrática y cultural” y por “la patria grande”.

“Para mí es una emoción y orgullo estar con las Madres de Plaza de Mayo, grandes defensoras de la vida y defensoras de la democracia”, aseveró.

Bonafini, enojada, dijo que sentía “un poco de vergüenza” y pidió que los asistentes aprendan a “ser un poco más respetuosos”.

“Evo ha hecho un esfuerzo para venir y ustedes no lo han dejado marchar (…). Evo necesita cabeza, manos y piernas y cuerpos que lo ayuden, no que se vengan a sacar fotos. Así que compañeros, estamos trabajando codo a codo, Bolivia está sufriendo, hay personas que no aparecen, hay personas asesinadas, hay compañeros que no son atendidos en los hospitales”, sostuvo De Bonafini.

La militante llamó a “ayudar a las compañeras bolivianas a que aparezcan sus hijos” y a combatir a la “dictadura feroz que impuso Estados Unidos en Bolivia”.

Subrayó que el actual Gobierno boliviano interino de Jeanine Áñez no tiene “ningún derecho a llamar a elecciones” al ser una “dictadura”.

“Hay que ayudar a que Bolivia pueda tener las elecciones que se merece con el candidato que ellos elijan, pero no lo que imponga Estados Unidos y no olvidemos cómo (Nicolás) Maduro defiende Venezuela a capa y espada, ese pueblo se puso de pie y dijo ‘no pasarán’, y con Bolivia tenemos que decir lo mismo: no pasarán”, concluyó, según detalló la agencia EFE.

La madre de Plaza de Mayo Carmen Arias recalcó que es “muy importante” que Morales haya estado con ellas este jueves porque es una persona a la que siempre acompañaron, mientras que lamentó que el gentío no les dejara “caminar”, algo que ha sucedido “en contadas ocasiones” en 42 años de manifestaciones ininterrumpidas.

“Aparte de la injusticia que está viviendo, que acá ya sabemos lo que son las dictaduras lamentablemente (…), es una persona ejemplar y nos gustaría estar de su lado siempre que se pueda”, concluyó.

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