Crece el malestar en la Policía Bonaerense

Fuerzas de Seguridad

El silencio del gobierno de Vidal respecto al incremento salarial para las fuerzas de seguridad genera incertidumbre e indignación. Ya hablan de retenciones de tareas, sin atención en el 911 y de un “sirenazo” para el sábado próximo durante dos horas

El silencio del gobierno de María Eugenia Vidal respecto a cómo será el aumento salarial para los integrantes de las fuerzas de seguridad y principalmente ante la incertidumbre de cuándo lo comenzarán a percibir, provoca que los policías y penitenciarios de la provincia de Buenos Aires acumulen tensión y malestar.

Tanto es así que ayer en las redes sociales circuló una convocatoria para realizar una retención de tareas durante dos horas el próximo 2 de abril, el que sería acompañado por un “sirenazo”, y que incluiría la no atención a los llamados al servicio de emergencias 911, una medida muy preocupante teniendo en cuenta los niveles altos de inseguridad.

En los fundamentos de la medida de protesta los policías dijeron que son una fuerza de 90 mil integrantes, los que en su mayoría votaron por un cambio, pero que a casi cuatro meses de la nueva gestión no ha habido un aumento en los ingresos.

Los agentes que se comunicaron con la redacción de Hoy resaltaron que los tarifazos en los servicios públicos y el alto índice de inflación impactan en los magros haberes y que “la situación se hace insostenible”.

Desde el Sindicato Policial de Buenos Aires (SIPOBA), Nicolás Masi, en diálogo con Hoy, explicó que “nuestra organización no convoca a la protesta, pero la gente está muy molesta por la diferencia salarial entre la Policía Metropolitana y la Bonaerense. Por eso nosotros le hicimos un pedido concreto al gobierno. Le dimos una escala salarial, se la enviamos al Ministerio de Seguridad, y a pesar de que Vidal dijo que hay que proteger a los que nos protegen, nada ha pasado”.

“Entendemos que el conflicto puede confluir en algo parecido a lo que ocurrió en 2013 cuando los policías protagonizaron masivas protestas en la vía pública que puso en vilo a la sociedad”, sostuvo Masi.

La noticia de que el 1º de abril los policías no percibirán aumento alguno causó desazón, bronca e indignación. El descontento se canalizó con algunas denuncias que preocupan: “La mitad de los uniformados de la región tienen chalecos antibalas vencidos, y por lo general tenemos que comprar las municiones ya que en la Dirección de Logística del Ministerio de Seguridad nos dicen que no tienen”, afirmó uno de los efectivos.

La preocupación se extiende a oficiales y suboficiales del interior de la Provincia, los que ayer se comunicaron con sus pares de La Plata para saber cuándo se efectivizará la promesa hecha en la campaña por Vidal: “No le podemos exigir nada a la Policía sino le pagamos un salario digno”.

Un anuncio engañoso

Semanas atrás el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo anunció el aumento de las horas conocidas como POLAD (Policía adicional) la que pasó de 40 a 120 pesos. Esta medida tuvo dos consecuencias. Por un lado obligó a los efectivos a realizar extenuantes jornadas laborales para incrementar sus ingresos, con el inevitable cansancio que los deja indefensos ante la delincuencia y resiente el servicio de seguridad a la comunidad. Pero además, ante el aumento de las POLAD cayó la demanda desde entidades privadas. Un gran porcentaje de supermercados y comercios discontinuaron con el pedido de ese servicio, por lo que varios uniformados se quedaron sin la posibilidad de engrosar, al menos en algo, sus bajos salarios.

Como se recordará, la gobernadora había asegurado el 15 de marzo pasado en Villa Elisa que los integrantes de las fuerzas de seguridad “percibirán a partir del próximo 1 de abril el aumento como los estatales bonaerenses. Los policías son parte de nuestro equipo y es por eso que se les abonará junto con los estatales el acuerdo salarial firmado por los gremios”. Ese anuncio ya había causado indignación en los integrantes de la Bonaerense al suponer que se trata de un alza del 15%. “Esperábamos un aumento similar al que le dieron a los docentes, es decir de un 35 por ciento”, explicó un oficial de una seccional del centro platense.

Una bonificación escasa por el avance inflacionario

Los policías perciben una bonificación para el uniforme, pero se quejan que esa ayuda es totalmente insuficiente. “Lo que recibimos en forma anual apenas nos alcanza para comprar la mitad de lo que necesitamos”, detalló un oficial de una comisaría céntrica platense.

Los agentes necesitan para un periodo de 12 meses unas cinco camisas, tres pantalones, dos pares de borceguíes, una campera y dos tricotas, indumentarias que con los últimos aumentos se transformaron en inalcanzables para los policías. Además, en busca de resguardarse, los efectivos que pueden, adquieren en forma particular chalecos antibalas en valores que van entre 5000 y 8000 pesos, los que en realidad deberían ser provistos por el Ministerio de Seguridad.

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