Guatemala duda ahora de si existió el enfrentamiento entre narcos

Narcotráfico

Las autoridades de Guatemala ponen en duda la existencia del presunto enfrentamiento entre las mafias del narcotráfico de este jueves, en el que se especula que podría haber muerto el líder del cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán. Después de un extenso rastreo terrestre y aéreo en la provincia guatemalteca de Petén, fronteriza con México, el titular del Interior, Mauricio López Bonilla, un militar retirado experto en inteligencia, ha tenido que reconocer las dudas del Gobienro: “No se han encontrado indicios de la existencia de tal encuentro armado”, ha reconocido.

Horas antes, el funcionario llegó, incluso, a informar sobre dos enfrentamientos. López dijo que uno de los muertos, que luego resultaron no ser tales, guardaba parecido físico con Guzmán y “podría tratarse de él” y agregó que en los coches de lujo y alta cilindrada hallados en la zona había “armas del Ejército mexicano”.

Un funcionario de alto rango, próximo al presidente Otto Pérez y quien pidió guardar el anonimato, recurrió a una expresión estadounidense para intentar explicar lo ocurrido: “Wishful thinking”, que podría traducirse como ajustar los pensamientos a los deseos más fervientes. “Imagínate el éxito que hubiera sido que el hombre más buscado por Estados Unidos y México hubiera sido abatido en Guatemala”, dijo a EL PAÍS. A esto suma la presión que ejercieron sobre el ministro los medios de comunicación, ávidos de la confirmación de una noticia de gran calado en esta parte del mundo. Además, el hecho de que esta misma semana un cable de Wikileaks revelara que Guzmán se refugia en Guatemala, hizo que las especulaciones sobre la presunta muerte de El Chapo prendieran como un reguero de pólvora.

El ministro de Defensa, general Ulises Anzueto, informó que el Ejército peina la zona donde supuestamente ocurrió en enfrentamiento entre narcotraficantes, aunque bajó las revoluciones. “No se trata de un trabajo de inteligencia”, puntualizó, para añadir que hasta el mediodía del viernes los esfuerzos no habían arrojado frutos.

La provincia de Petén, de 35.854 kilómetros cuadrados, mayoritariamente zona selvática, es la más extensa de Guatemala y su carencia de infraestructura vial complica lo indecible las comunicaciones internas, extremo que ha convertido a esa zona en un auténtico paraíso para los grupos criminales, que operan a sus anchas sin ningún control de los gobiernos de Guatemala y México, que comparten casi 1.000 kilómetros de frontera, absolutamente permeables. Tras la firma de la paz en 1996, el Ejército sufrió una drástica reducción de efectivos. Muchos de estos hombres, particularmente loskaibiles (tropa de élite con un conocimiento profundo de estas selvas, donde tienen su escuela de entrenamiento), quedaron sin trabajo y han sido reclutados gracias a los generosos talonarios del narcotráfico.

La pasada semana la ciudad estadounidense de Chicago nombró a El Chapo enemigo público número uno, un dudoso honor que heredó de Al Capone más de 80 años después de que el jefe mafioso inaugurara la distinción.

El País

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