Cancillería espera que el incidente con un crucero en Malvinas “no se trate de un acto hostil”

Política

La Cancillería argentina expresó hoy su preocupación por la decisión de impedir el desembarco de turistas argentinos en las Islas Malvinas por parte de las autoridades kelpers, y manifestó que espera que “no se trate de un acto hostil”.

El Ministerio remarcó su deseo de que “la medida tomada se base en razones estrictamente objetivas” dispuesta por “las autoridades del ilegítimo y autodenominado gobierno de las Islas Malvinas”.

“La Cancillería argentina espera que la medida tomada se base en razones estrictamente objetivas y que no se trate del enésimo acto hostil dirigido a turistas de varias nacionalidades, así como contra ciudadanos argentinos que tienen el simple deseo y la aspiración de conocer las Islas Malvinas”, indicó la cartera diplomática.

A través de un comunicado de prensa, el Ministerio que encabeza Héctor Timerman recordó que las autoridades kelpers “prohibieron el descenso de turistas de un crucero, entre los que se encuentran ciudadanos argentinos, aduciendo supuestos problemas de salud pública”.

No obstante, se enfatizó que “la nave, propiedad de una empresa estadounidense, había cumplido previamente con los protocolos sanitarios tanto de la Argentina como de Chile”.

En los últimos días, un crucero con turistas argentinos que tenía planeado realizar una excursión por las Islas Malvinas fue impedido de desembarcar y algunos tripulantes lo atribuyeron a represalias del gobierno del archipiélago por el acuerdo del Mercosur de negar que atraquen barcos con bandera malvinense en la región.

Sin embargo, en las últimas horas, desde las Islas salieron a desestimar esa situación y atribuyeron su determinación a una supuesta aparición de algunos casos de gastroenterocolitis a bordo del navío.

Durante las últimas semanas países que integran el Mercosur y del continente decidieron no autorizar que atraquen en esas zonas barcos con bandera de las Islas Malvinas en apoyo al pedido de la Argentina para dialogar con Gran Bretaña por la soberanía del archipiélago, pese a las reiteradas negativas de ese país.

El crucero norteamericano “Princess Cruises” llevaba 3.600 pasajeros, de los cuales 600 son argentinos y de otros países latinoamericanos, pero finalmente se vio impedido de desembarcar el último sábado por una resolución “política” de los “kelpers”.

La embarcación partió de la ciudad chilena de Valparaíso el 22 de diciembre pasado y tiene un itinerario que toca los puertos de Puerto Month, Punta Arenas, Ushuaia, Islas Malvinas, Puerto Madryn, Montevideo y, finalmente, Buenos Aires.

Fuente: TERRA

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