China anima Durban con el guiño a un nuevo pacto climático y EEUU sigue sin ceder

Política Internac.

Durban (Sudáfrica), 5 dic (EFE).- China animó hoy la XVII Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático (COP17) de Durban con su disposición a firmar un futuro acuerdo legal de reducción de emisiones, mientras EEUU sigue sin ceder terreno en ese asunto.

La conferencia entró hoy en su semana decisiva, ya que este martes comienzan las reuniones de alto nivel, a las que se espera que asistan doce jefes de Estado de Gobierno y unos 130 ministros.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, entre otros, darán en una ceremonia el pistoletazo de salida para las reuniones ministeriales.

En la víspera de esa ronda negociadora, los delegados de los países redoblaron hoy los esfuerzos para entregar mañana los borradores que estudiarán los ministros.

La ministra sudafricana de Exteriores, Maite Nkoana-Mashabane, presidenta de la COP17, abogó por “avanzar tanto como sea posible para no dejar demasiado trabajo a las reuniones de alto nivel”.

Entretanto, China, mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, acaparó hoy la atención de la cumbre al afirmar que su país está dispuesto a aceptar un acuerdo legalmente vinculante de reducción de sus emisiones contaminantes.

El jefe de la delegación china, Xie Zhenghua, vicepresidente de la Comisión de Reforma y Desarrollo de China (equivalente a un Ministerio de Economía), precisó que ese paso se daría bajo cinco condiciones.

Entre esas condiciones destacan la prórroga del Protocolo de Kioto (PK), la aprobación del Fondo Verde para el Clima para los naciones más desfavorecidas, y la responsabilidad común ante el cambio climático con exigencias diferenciadas.

Sin embargo, Xie precisó que China no se acogería al posible acuerdo hasta después de 2020, cuando vencen las acciones voluntarias de los países en desarrollo recogidas en el PK, que expira a finales de 2012 y cuya prórroga para un segundo periodo de compromiso se ha convertido en uno de los retos de la COP17.

Hasta ahora, el país asiático se había mostrado favorable a apoyar este tipo de acuerdos, pero sin someterse a esa obligación.

Xie subrayó que, de momento, aprobar una segunda fase del PK “es lo más importante” de la COP17.

El Protocolo de Kioto, que se firmó en 1997 y entró en vigor en 2005, estableció compromisos legalmente vinculantes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 37 países desarrollados, con la excepción de los Estados Unidos.

Los negociadores intentan acordar una segundo fase que sirva de transición a un nuevo acuerdo internacional legalmente vinculante.

Los países en desarrollo consideran crucial que las economías occidentales ratifiquen ese segundo período, mientras Rusia, Japón y Canadá no quieren renovar el tratado mientras sus competidores comerciales, China, India y EEUU no asuman compromisos similares.

Las palabras del representante chino fueron bien acogidas por Nkoana-Mashabane, quien dijo que China “está empezando a responder preguntas sobre cómo firmar un segundo periodo” del PK, mientras otros países “deben poner sus cartas sobre la mesa”.

La aparente flexibilidad china contrastó con la rigidez de EEUU, cuyo enviado especial para Cambio Climático, Todd Stern, subrayó que su país no firmará un nuevo acuerdo global de reducción de emisiones sin una “paridad legal” con las potencias emergentes como China

En una rueda de prensa ofrecida en la COP17, Stern -cuyo país se niega a un acuerdo global vinculante antes de 2020- señaló que es “crucial” que “todos los grandes actores” tengan “obligaciones con la misma fuerza legal sin condiciones”.

“Eso es imperativo”, insistió el enviado especial, al exigir “una verdadera paridad legal” entre países desarrollados y las economías emergentes como China, India o Brasil.

Preguntado sobre el anuncio de China, Stern se mostró cauto al contestar: “No he hablado hoy con China. Hablaré con ellos mañana”.

El negociador estadounidense ve “muy improbable que se consiga ahora” un nuevo acuerdo para recortar la emisión de gases de efecto invernadero, porque los países emergentes “no están preparados para una paridad legal total sin condiciones”.

Stern lamentó, además, que se esté poniendo en Durban “un exceso de atención” en el carácter legalmente vinculante de un nuevo pacto cuando “el objetivo es actuar para reducir las emisiones”.

La actitud de EEUU, segundo mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero, fue hoy blanco de las críticas de organizaciones ecologistas como Greenpeace, que lamentó el “obstruccionismo” del país norteamericano en la lucha contra el cambio climático.

Según el director ejecutivo de Greenpeace, Kumi Naidoo, “ha llegado la hora de EEUU se quede al margen”.

Fuente: Por Javier Triana

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